Eliminar el mal olor del lavavajillas

Eliminar el mal olor del lavavajillas
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Uno de los errores más frecuentes en la limpieza de nuestro hogar es descuidar los electrodomésticos, especialmente aquellos que están relacionados con el agua. Parece que a nadie se le ocurre que de vez en cuando no está de más darle un buen repaso de limpieza al lavavajillas. Los restos de la comida se van acumulando, provocando que el aparato no limpie adecuadamente y formándose un olor terrible.

Resumen del contenido

  1. Limón, ambientador natural
  2. Adiós al mal olor con bicarbonato y vinagre
  • Olores: la acumulación de restos de alimentos provoca que el lavavajillas sea el centro de todos los malos olores de la cocina.
  • Limón: la mayoría de los ambientadores para lavavajillas son con olor a limón, así que nada mejor que usar un limón natural para terminar con los malos olores.
  • Bicarbonato: al igual que sucede con el horno, el lavavajillas quedará impecable y sin malos olores si usamos un poco de bicarbonato.

Y es que, efectivamente, aunque el lavavajillas sirve para limpiar y siempre esté lleno de agua y de productos de limpieza, también necesita ser limpiado, ya que uno de los grandes problemas de este electrodoméstico son los malos olores. Pero, aunque el mal olor se puede solucionar de forma sencilla, si queremos evitar otro tipo de problemas con nuestro lavavajillas, nos vendrá bien contar con un Seguro de Hogar que incluya la reparación de electrodomésticos.

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Limón, ambientador natural

Existen multitud de remedios caseros que nos ayudarán en esta tarea sin necesidad de gastar dinero en ambientadores específicos para este tipo de electrodomésticos.

Uno de ellos, el más utilizado, es el limón. Es el ambientador natural perfecto para este problema. Podemos “reciclar” alguno que hayamos utilizado ese día para aliñar una ensalada o algún pescado. Le retiraremos todas las pipas para que estas no se cuelen en el mecanismo del lavavajillas y acabe estropeándose, y lo dejaremos en la bandeja superior. Con cambiarlo una vez cada tres o cuatro días será suficiente. También podemos usarlo de otro modo, por ejemplo, metiéndolo en bolsitas de tela muy finita y en rodajas.

Adiós al mal olor con bicarbonato y vinagre

Otra forma de evitar el mal olor del lavavajillas es usar bicarbonato sódico. Lo único que hará falta será verter media taza del producto en la parte inferior del electrodoméstico una vez haya terminado el ciclo de lavado.

Pero si ninguna de estas opciones nos convence y queremos algo más “fuerte”, también podemos usar vinagre. Añadiremos un chorrito y pondremos el lavavajillas en el programa de lavado para que el producto llegue a todos los rincones. Eso sí, si el lavavajillas va a estar sin usar mucho tiempo, tendremos que abrir la puerta para que el olor del vinagre no se concentre.

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