El árbol magnolio es una planta muy elegante y decorativa, pero que requiere unos cuidados específicos. Para que pueda crecer sano y en las mejores condiciones, es necesario que conozcas cuáles son sus características y necesidades principales. Toma nota de los consejos que te mostramos a continuación.
El árbol magnolio: características
Se trata de un árbol de crecimiento lento, por lo que deberás tener paciencia. Se trata de una planta que puede alcanzar grandes dimensiones –hasta 30 metros-. Esta especie de hojas de gran tamaño, de color verde oscuro y perenne, proceden principalmente del sureste de Estados Unidos y se dan principalmente en los estados de Florida y Texas en los que la temperatura es suave y cálida.
Una de sus grandes ventajas es que no es necesario podarlo, tan solo eliminar las ramas secas. Si quieres que el magnolio crezca sano y fuerte deberás prestar atención a sus necesidades específicas.
Temperatura y luminosidad
Se trata de un árbol que crece en climas cálidos, pero es capaz de resistir el frío moderado. El lugar ideal para plantarlo será aquel en el que esté protegido de las heladas y del viento de forma directa.
Atendiendo a sus características, el magnolio necesitará mucha luz para desarrollarse por lo que lo ideal será colocarlo en lugares con luz solar directa si el clima es templado. En aquellas zonas en las que los veranos son muy calurosos, será mejor que elijas un lugar con sombra moderada.
Suelo
Para poder cultivar un árbol magnolio deberemos prestar especial atención al sustrato en el que lo plantamos. El suelo en el que crezca deberá ser ácido. El pH debe ser superior a 7, aunque puede plantarse en lugares con un grado de acidez un poco inferior.
Se trata de un árbol de gran tamaño que necesita multitud de nutrientes, algo que podrás lograr aportándole de manera constate abono, eso, garantizará conseguir el pH adecuado. Por otro lado, el suelo deberá estar bien aireado para drenar bien el agua de riego.
Reproducción
Para conseguir plantar tu propio árbol magnolio tienes dos opciones: a través de semillas o por esquejes. Las semillas de la planta son de color rojo y se encuentran en el interior de un fruto en forma de cono. Para decantarte por este método deberás armarte de paciencia, porque podrán pasar años hasta que veas los primeros resultados. La mejor opción es la realización de esquejes en verano, cuando la temperatura es más propicia para que la nueva planta crezca.

Riego
El riego es muy importante para cualquier planta, pero, en el caso que nos ocupa, necesitaremos una humedad constante. Esta deberá ser abundante, pero evitando que el terreno se encharque. El sustrato siempre debe estar húmedo para que la planta se desarrolle correctamente.
Durante los primeros años de vida del árbol, el riego deberá ser más abundante, sobre todo, para evitar problemas en verano cuando las temperaturas sean más altas. Para mantener la humedad, puedes usar paja o cortezas para evitar que esta se evapore, sobre todo, en épocas en las que el calor es mucho más acusado.
Como ves, esta planta requiere un especial cuidado, teniendo muy en cuenta el tipo de suelo y los nutrientes que necesita. No obstante, y aunque su crecimiento es lento, podrás tener un maravilloso árbol ornamental en tu jardín con un tamaño impresionante.
Antes de decantarte por esta especie, asegúrate de que dispones de espacio suficiente, de manera que pueda crecer correctamente sin interferir con tuberías o cableados de la vivienda que puedan causar averías indeseadas.
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