Cómo podar rosales sin errores

Cómo podar rosales sin errores
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La poda de los rosales es esencial para tener todos los años hermosas rosas que adornen nuestra terraza o jardín. Sin embargo, es una tarea en la que es fácil equivocarse si no dominas sus principios.

Resumen del contenido

  1. Cómo preparar la poda del rosal
  2. La poda según el tipo de rosales

Es importante saber que el objetivo de la podar rosales es obtener un buen crecimiento de la planta, dándole vigor y equilibrando partes viejas y nuevas. El resultado de esta labor será una floración sana y abundante todos los años.

Cómo preparar la poda del rosal

El momento de podar el rosal es el final del invierno, hacia el mes de marzo, que es el que se señala como el adecuado. Con una poda hecha antes de tiempo, estamos expuestos a que aún haya alguna helada, aunque es cierto que en zonas de clima suave podemos adelantarla un poco.

Para hacer una poda correcta eliminaremos las flores secas, las ramas muertas y los chupones, ya que consumen agua y nutrientes que restan vigor a la planta. La forma de cortar es en bisel, junto a la yema y con cierta inclinación.

La poda según el tipo de rosales

  • Rosales de pie bajo: a estos rosales les dejaremos entre 3 y 5 ramas que formen la estructura, eliminando las ramas centrales. En cuanto al grosor, a las más gruesas se les dejarán 6 yemas y a las finas 3, teniendo cuidado de que sean las de fuera para ir dándole forma a la planta. Los brotes laterales los cortaremos dejando unos 40 cm.
  • Rosales trepadores y de enredadera: su poda inicial debe ser de formación y consistirá en guiarlos por la estructura que deseemos cubrir. Dejaremos unas 6 o 7 ramas principales, cortando las laterales y dejando dos yemas. Esta poda habrá que hacerla durante los 2 o 3 primeros años. Posteriormente, solo se realizará una poda de mantenimiento que equilibre ramas viejas y nuevas y elimine chupones y flores secas.
  • Rosales viejos: solo hay que quitar las ramas que enmarañen el conjunto y las muertas, pero no es necesario hacer una poda anual. Es aconsejable abonar el rosal tras la poda, mejor si es un producto específico para rosales, para darle fuerza y aportarle nutrición.

Al trabajar con rosales, siempre deberemos prestar atención a sus espinas. Aunque no lo parezca, su pinchazo puede ser doloroso y profundo. Aunque para cualquier percance, siempre puedas contar con la atención especializada que te ofrece nuestro Seguro de Salud MAPFRE, que cuida de ti y de los tuyos.

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