Esta tela se convierte en ovillos o bobinas de tiras de tela que podemos usar para hacer ganchillo o trenzados. Este material es perfecto para todas aquellas personas a las que les gustan las manualidades como la bisutería, artículos de decoración, juguetes, etc.
Un material económico y versátil
El trapillo es muy económico, puede sacársele mucho provecho y además está muy de moda. Con un poco de imaginación podemos crear auténticas maravillas con el trapillo.
Sus tonos son colores sólidos, tenemos una gama muy amplia en el mercado entre la que elegir, pero también podemos encontrar estampados elegantes, divertidos y tremendamente llamativos. Además la textura del trapillo es muy agradable.
Muchas pueden ser satinadas, opacas, desflecadas, con pelo, con algún tipo de decoración, con costuras… La variedad es casi infinita, tanto como la variedad de los excedentes de cualquier fábrica de textiles.
Accesorios para hacer con trapillo
El trapillo podemos usarlo para hacer cinturones, bolsos, accesorios de bisutería, incluso si somos muy mañosos, podemos crear alfombras de ganchillo, muñecos para los más pequeños de la casa, cestas, etc.
Los accesorios más originales también podemos crearlos a partir de este material: tapices, cubrecamas, sandalias o cualquier otra cosa que se nos ocurra.
Solo hace falta un poco de imaginación para combinar colores y pensar cuáles pueden ser los accesorios o elementos que queremos crear.
El trapillo es muy barato, lo que puede ayudarnos a la hora de comprar grandes cantidades y poder así hacer regalos a nuestros amigos o familiares y, si tenemos mucho tiempo libre, hacer cosas por encargo. Resultan muy vistosos y además nos ayudarán a relajarnos mientras los preparamos.